El Ekeko y la fiesta de la Abundancia


Esta historia de visitar y participar en la fiesta del Ekeko comenzó hace 13 años atrás cuando la querida Tere Alem volvió de la Alasitas paceña. Tere nos trajo de vuelta billetitos ch´allados y uno que otro presente justo pensando en cada una de sus gentes queridas. Así fue que cada año las diferentes amistades de Tere fuimos yendo algunas unos años otras otros.

Acá comienza el relato de este año.

Una vez que se sabe quienes viajarán, puesto que hay años que unas están con trabajo, otras están otras prioridades que ha puesto la vida misma en frente y así surge la decisión individual de ir.

Entonces desde ese momento (este año todo se dio el 22 de enero) que se sabe quienes viajarán, las que no viajan llevan las miniaturas hechas con sus propias manos a alguna de las viajeras. Este año hubo:

  • Niditos de amor -diferentes animalitos en pareja o en familia en un nido hecho dentro de una cáscara de huevo-; por cierto los niditos de amor son los más solicitados y así lo sabe esta Alasitera querida que se mueve en el mundo de las Leyes y el Derecho. 
  • Luego otra alasitera querida preparó unos palitos de helado con rostros hechos con la cáscara de los pistachos para representar a los seres complementarios que cada quién necesita aceptar en su propia vida personal y/o comunitaria. Estos seres complementarios no se enmarcan en las diferencias de lo masculino y femenino sino que va más allá para expresar que el mundo es mejor cuando reconocemos y honramos al ser complementario en nuestras vidas y así esta alasitera querida plasmó su vivencia como mamá, futura mamá y educadora que es.
  •  La tercera alasitera armó mini ofrendas con los elementos presentes en una Q´oa que estaban simbolizados por ramitas de flores envueltas en algodón y un mini mini pedacito de canela o romero o tabaco y todo esto encima de un papelito de color (cada color también tiene su significado) que tenía una bendición para nuestra vida en este año: algunos decían: más abrazos, amor infinito, risas, y la más importante para quien hizo esto una que decía Tesis 2019. Esta miniatura es una ofrenda para quemar. 
  • La cuarta alasitera escribió afirmaciones positivas para equilibrar la vida: Logro obtenido (para quienes buscan trabajo, salud), cada día mis células se encuentran mejorando, gratitud, son algunas de estas frases. 
  • La quinta alasitera elaboró una cajita en origami que contenía un grano de cacao para recordar la abundancia que nos da la Naturaleza, de estas miniaturas hubo poco.
  • La sexta y séptima alasiteras, madre e hija de 13 años, elaboraron grullas de origami para quienes siempre desean y buscan tener pareja fiel. También hubo billeteras minis con dinerito dentro.
  • La octava alasitera hizo bolsitas de abundancia Fluye: con galletitas y frases dentro de los Ordenes del Amor.
  • La novena alasitera y la más prolifica hizo: cuadernitos para el estudio, bichitos quita penas (bichitos pintados en diferentes semillas a quienes les cuentas tus penas y los bichitos se encargan de escuchar y así la pena se va de tu ser. Mini sachets con mates para la salud, uno de ellos era para quitar la ira, una esencia floral para combatir el mal de altura. 
  • Así como vamos desde Cochabamba en La Paz nos dan alcance las alasiteras de esa ciudad. Este año tres de las alasiteras paceñitas trajeron jaboncitos, libritos de mujeres valientes, amarritos de hierbas, unos papelitos de tejidos, y unos mini mandalas pintados sobre piedritas.
También había cucharitas y platitos de la abundancia. Todas estas formas simbólicas de primero hacer y luego intercambiar en alasitas tiene que ver con la intención de atraer hacia los demás lo que más necesitan y al mismo tiempo tenerlo en abundancia para uno y poder compartir con quienes nos rodean. Es un juego hermoso donde se toca la sensibilidad de quién hace las miniaturas y la sensibilidad y sorpresa de quién recibe. Así como habemos quienes hacemos, también están presentes las personas que son complementarias y que juegan junto a nosotras ya sea colaborando con el intercambio, agarrando el dinero de Alasitas recibido. Lo lindo este que cada año siempre aparece un varón o más para estar presentes y acompañarnos como comunidad dado que normalmente somos mayoría mujeres, de diferentes edades y lo hermoso de algunos años es que van parejas, parejas con niños o mamás con hijas como sucedió este 24 de enero.

Como este juego se lo realiza hace 13 años ya hay caseritos y caseritas que vienen año tras año. Y con la gente que nos visita es así como nosotras en el sentido que a veces pueden llegar hasta donde estamos otras veces no. Todo este intercambio se realiza justo a partir de mediodía del 24 luego que nosotras hemos hecho ch´allar toda nuestra producción y así mismo esperamos que el intercambio sea con billetes ch´allados de Alasitas.


Esta foto es del 24 de enero a las 10:00 am en la Plaza Murillo. Encuentras todo lo que te puedes imaginar que una persona necesita: desde terreno, pasando por casas, canastas llenas con verduritas, y la lista continúa.

El simbolismo de las Alasitas

Cada año que he podido participar para mi es un sensor visual y de sentir lo que trae el año. Por ejemplo, este año el lugar donde nosotras nos colocamos estaba llenisimo de comerciantes. Otros años la Policia no dejaba que los comerciantes ni nadie se coloque al medio de la calle, este año la Policia estaba tranqui.

Como hacemos todo el ritual con un yatiri acompañado de su esposa, elegimos el mismo yatiri cada año. Sólo que este año como no fue Tere querida, yo pensaba y decía "ojala lo lleguemos a reconocer a don Paulino y su esposa". Lo encontramos justo a las 11:40 am. El ya estaba listo para sahumear las miniaturas y a nosotras también. Don Paulino cuando hace toda la ceremonia normalmente tiene mensajes para cada una de las personas. Quienes van a sesiones con terapeutas saben que los mensajes no son claros ni lógicos. Hay que escuchar con el corazón y con el alma. Y así cada una de las alasiteras este año se vino con sus mensajes. También nos da mensajes que son para todos en general. Este año don Paulino nos dijo "después de aquí cada una a su casa". También hablo de la importancia de la familia. El dio el ejemplo que cada año va a las Alasitas con alguno de sus nietos. El año pasada estaba una de sus niñas. Este año estaba un nieto en edad adolescente o universitario. Su esposa siempre está firme acompañandolo. Es tan sabia como don Paulino. Sólo que acompaña de forma silenciosa y colocando las flores y el vino a las miniaturas en el momento de la ch´alla.

Los años que la gente iba y venía de Europa, en las Alasitas encontrabas muchos euros de alasitas. Este año los billetes que predominaron: los bolivianos y los dólares americanos.

La noche del 23 de enero

La foto que abre este artículo es del 23 de enero a eso de las 10:00 pm. Esta escultura en piedra del Ekeko está situada dentro del recinto donde se ubican todos los puestos de venta de miniaturas, cerca a la Plaza Camacho y del Mercado Camacho. 

Las personas a las que se le ha cumplido aquello que pidieron al Ekeko van a devolver los objetos y los billetes. Y los  botan desde la espalda del Ekeko hacia adelante. La escultura del Ekeko se encuentra como en un balcón y en la parte baja del balcón se situa toda la gente que quiere recibir algo de lo que se bota desde las espaldas del Ekeko y la creencia es que lo que recibes eso es lo que obtendrás en el presente año. Llueven objetos pero sobretodo llueven billetes y estos billetes si o si debes agarrarlos en el aire porque una vez que se caen al suelo ya pertenecen a la Pacha y ya nadie los recoge.

Cuando cuento esta experiencia parece super tranquila, no lo es. Estás en medio de muchas personas y es difícil acercarse mucho al Ekeko. Hay personas de toda edad, de todo nivel socio-económico y a todo esto añades que es de noche. Se vive una euforia de grupo. Es fácil ingresar a esa euforia y salir de ella horas más tarde. Nosotras estuvimos como una hora. A eso de las 11:00 pm los diferentes canales de televisión ya se estaban parapetando en los espacios libres aún. Imagínense ese espectáculo justo a media noche que es cuando la gente llega y sigue llegando y para todas estas personas la verdadera fiesta del Ekeko comienza o Es a media noche.

Son estas tradiciones bolivianas que me fascina ver, ser parte, analizar e internalizar. Les deseo un año lleno de familia, recuerden volver siempre a la familia y recuerden darle de comer a la Pachamama que está pidiendo que se acuerden de ella, no solamente con días como Primer Viernes o Carnaval, sino todo el año.



P.D. Por respeto a don Paulino y su esposa no comparto sus fotos.



Comentarios